miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ciclo conversaciones con el autor: JULIO LLAMAZARES

           El jueves 7 de Noviembre de 2013, en la Biblioteca Municipal "Fernando Lázaro Carreter", y dentro del ciclo Conversaciones con el autor, tuvimos un encuentro con el escritor Julio Llamazares. Entre toda la bibliografía de este autor, trabajamos en clase la obra "La lluvia amarilla", historia que transcurre en Ainielle, uno de los pueblos oscenses que sufrieron el éxodo de su población en los años sesenta del siglo XX.

Fue un encuentro muy enriquecedor, del que extrajimos algunas frases concluyentes de su carrera literaria:
"La infancia es la patria de los escritores".
“La cultura es lo que te queda dentro después de que has olvidado todo lo que has aprendido, te desarrolla un espíritu crítico”.
"Los títulos los ponen las ideas sobre lo que se va a escribir”


Eso es la literatura “paisaje y memoria”. El paisaje fundamental es el “espejo en el que se reflejan los personajes, determina nuestro carácter, el cómo somos, nuestra forma de ser”. El paisaje es como un libro: “hay que leerlo, sentirlo, es un espejo en el que se refleja nuestra alma, refleja las historias de los que nos precedieron, nos vemos reflejados sobre todo en nuestros sentimientos”.

“La lluvia amarilla” se la debe a la tierra y a la gente. El ha sido como un “notario” de la realidad de esos pueblos. Ha querido transmitir la emoción y el cruce de sentimientos que te produce recorrer un pueblo abandonado.



            Según el autor:  “los escritores no inventan nada, tienen ojos y oídos muy abiertos”. Cuando fue publicado el libro en 1988 había tres mil pueblos abandonados. Hoy la estadística es de quince mil. Hace hincapié en que es un genocidio cultural al que no le damos importancia.

La última frase del libro “La lluvia amarilla”: la noche queda para quien es, invita a abrir la imaginación de la gente.  La piedra angular de la novela es la escena de la picadura de la víbora –decía un crítico-. Le surgió la idea viendo un programa de televisión.

El periodismo es lo que se ve. La literatura es lo oculto, lo que se imagina, la ambigüedad, por eso le gustan los finales abiertos.

“Las historias en la vida no se acaban, lo que se pretende es hacer sentir al lector”. Lo importante es “el poso, las cenizas, lo que hay detrás de las historias”.
“La literatura es para pasar la vida, tiene que dar calambre, es como un enchufe. Tiene que conmover.
“Una novela es como una radiografía de tu alma en un momento de tu vida”.
“La magia de la palabra, el misterio, el sentimiento, eso es la poesía. Uniendo las palabras como si fueran piedras". 


5 comentarios:

  1. Creo que la novela es buena,sin darte cuenta te metes en ese pueblo y lo vas viendo como su personaje.Pero es muy dura de leer,sobretodo cuando el lector no es una persona joven.MCF.

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  2. El encuentro con Julio LLamazares resulto muy agradable, me sorprendió que fue muy ameno en contraste con la tristeza del libro. Se percibe que después de 25 años tiene un dominio del tema, es difícil sorprenderle con ninguna pregunta, da la sensación que todas ya las ha respondido con anterioridad. Encarna

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  3. Si Llamazares es muy buen narrador, también lo es como orador, el tiempo pasó rapidamente, contó cosas de su vida, recordó a Felix Romero y otros escritores aragoneses, sobre el libro ya tenía parte de él escrito cuando conoció el de aragón. Rosario

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  4. EL encuentro con el autor fue muy entretenido y ameno,destaca su conocimiento del lenguaje empleado para describir el paisaje hecho poesía.SE notaba el dominio de la palabra que tiene, al contestar las preguntas con frases hechas muy bien reflexionadas.Cada una de ellas son geniales Wences

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  5. Fue un encuentro enriquecedor en el que nos hizo un recorrido de su vida, de la influencia de sus padres en su creación literaria, de como las ideas conformarán el paisaje de un escritor y como el espejo de su mente transformará todos esos elementos en historias que nos harán vibrar y sentir.

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