lunes, 5 de noviembre de 2012

Volvemos después de vacaciones, este grupo amante de la lectura y la escritura, con mucha fuerza, hemos empezado con dos grandes de la poesía, Rubén Darío  y Antonio Machado, su biografía, la relación que había entre ellos y la lectura de varios de sus poemas, entre ellos este que vamos a comentar


A UN OLMO SECO
Al olmo viejo, podrido por el rayo               
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas, de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.                       
Antonio Machado.

Métrica: este poema está formado por treinta versos de arte mayor y menor, ya que son (endecasílabos y heptasílabos)  pero sin seguir ninguna regla aparentemente. Sin embargo, al tratarse de una combinación de versos de 7 y de 11 que riman a gusto del poeta, estamos ante una silva, modelo estrófico clásico que admite incluso la posibilidad de que algún verso quede suelto, como ocurre en este poema. La rima es consonante, menos en el verso vigésimo cuarto, que es un verso suelto.

Valoración personal: Me parece un canto precioso a la vejez. A lo largo de los versos cuenta con gran ternura los achaques que sufre el “Olmo Seco”, el tronco hueco, polvoriento, carcomido, cubierto de musgo, las hormigas que trepan…, pero en el fondo él ve un foco de esperanza en las hojas verdes que le han brotado y espera un milagro de la primavera. En definitiva creo que es un canto a la esperanza a un en la vejez.